Gallo Rojo No 3


Ya son tres los Gallos Rojos que hemos encontrado en la arena. Hay muchos gallos negros muy grandes en la media que miente, pero el rojo es valiente. Ahora la media sos vos, comparte este material con tus amigos y en tus redes.
Esto pretendemos con estas publicaciones, ser valientes con notas esta vez de Jorge Zabalza, los estudios de Willam Yohai, y otros intelectuales que nos ubicarán en la actualidad nacional e internacional.




jueves, 7 de julio de 2016

No hay causa perdida

Ya es tarde...Atardecer para los ex presos políticos uruguayos 

Gallo Rojo No 3 julio 2016
… ese es el mensaje subliminal de Juan Miguel García, el 'Sibarita'. No la hay porque continúa luchando por Verdad y Justicia un cúmulo de gente como él. La memoria no es una baldosa, es la batalla que dió para lograr colocarla en su sitio. La gran virtud del Sibarita no es solamente seguir peleando -este artículo es una forma de hacerlo- sino expresar por escrito los sentimientos que rondan los corazones de quienes pelean: el movimiento popular organizado que no ceja en su reivindicación de la igualdad ante la ley, esencia de las formas democráticas de vida; la juventud que cada 20 de mayo se incorpora a la marcha, la misma que hace crecer cada 24 de agosto la memoria de la Masacre de Jacinto Vera; la generación del '83 decepcionada por la triste actualidad de todo aquello por lo que peleó con ahínco y firmeza y las/os sobrevivientes, que no sólo salvamos el examen de los palos y las rejas sino que estamos saliendo del pozo más oscuro: el haber creído en falsos dioses. Me atrevo a este especie de breve prólogo, porque me siento identificado con el contenido que, a su manera y con sus palabras, comparte el compañero a través de su artículo.

¡Arriba los que luchan toda la vida!

Abrazos fraternos

tambero


El drama de los militantes por verdad, justicia y reparación integral en Uruguay
El payaso se hace oír/pero son causas perdidas/ Soy el Defensor de causas perdidas. Son viejas preguntas mal respondidas/

Recuerda aquel hombre nuevo/ por el que murió Guevara/…no pasa nada.

Defiendo a los que mataron en la masacre del Filtro./Defiendo que se termine la crueldad capitalista e imperialista/ Defiendo a los explotados a los débiles y locos/

Son viejas respuestas, tan preguntadas /que el payaso se hace oir/pero son causas gastadas.

Acá hay otra causa abierta que clama/es del saber del destino del que no tuvo destino/ iluminar el camino de su desaparición/porque al final que fue de Elena/solo despierta en la noche el recuerdo de la Tota/ la conciencia/ y a Wassen Alaniz lo podían haber salvado.

La Verdad y la Justicia/en qué sótano estarán sucuchados/ son causas perdidas …..

No hay ejército que pueda derrotar una idea/ y una causa se pierde cuando no se busca más.

( fragmentos del cuplé “El defensor de causas perdidas ‘’ Falta y Resto 2016)
Antes que nada debo aclarar que soy militante de CRYSOL (Asociación de ex pres@s polític@s de Uruguay ), actualmente soy 1er. Suplente a la Comisión Directiva pero mi opinión en este caso, no representa en absoluto la opinión del colectivo que integro….(lamentablemente)
Lo primero que quiero señalar es el inexorable pasaje del tiempo y sus consecuencias. Los hechos que hicieron de todos nosotros víctimas del Terrorismo de Estado, Plan Cóndor, etc. sucedieron hace 40 años. Hace 30 años que retornó este tipo de democracia con las limitaciones que tiene, que bien conocemos. Y por último que hace 11 años nos gobierna un partido autodenominado de izquierda. Son años, carretillas de años, verdaderamente estremecedores, por lo menos para mí. Cada vez somos menos, los que aun nos mantenemos con vida (un 30% más o menos).
¿Quiénes fueron las víctimas de esa Dictadura que nos cayó encima? Los presos, torturados, asesinados, exiliados, despedidos de sus trabajos, integrantes de Listas Negras, ciudadanos clasificados como categoría B o C ( los A, se salvaban), todos ellos fueron insultados, calumniados y vilipendiados por el poder cívico militar. En sentido amplio se victimizó a toda la población uruguaya, porque ¿quién en aquellos años no fue manoseado en la calle por los milicos exigiendo documentos y carné de trabajo, o no pasó la noche en alguna comisaría? Sólo estaban a salvo los alcahuetes del régimen o los integrantes de las clases económicamente poderosas.
Los presos políticos, en especial los militantes del MLN, - en aquellos años -, considerábamos que los crímenes aberrantes que se estaban cometiendo no iban a quedar impunes. Bala por bala, muerto por muerto. Imaginábamos que nuestra Organización eliminaría buena parte de esos discípulos de Mitrione. Y también a los grandes traidores. Al estilo de Cuba luego del triunfo revolucionario, organizaríamos nuestra propia operación Verdad en el estadio Centenario. Allí se realizarían con la máxima presencia popular, juicios sumarios que condenarían a muerte a los asesinos de la Dictadura, quienes de inmediato serían fusilados, (aunque en muchos casos habría que amarrarlos al poste, porque nos imaginábamos que como pasó en Cuba, se arrojarían al suelo llorando y clamando por su vida ). Y si alguno escapaba al exilio, tendría el fin que tuvo Somoza.
Hacíamos nuestro el Comunicado del FSLN del 15/08/l969, firmado por Carlos Fonseca: ¡¡Juramos cobrar implacable venganza!!... nos proponemos ofrecer a los héroes caídos el más digno homenaje, como es cobrar implacable venganza a los verdugos y llevar a la victoria el ideal de liberación nacional y de emancipación social ‘’
Aún no éramos conscientes del grado de anemia aguda que padecía nuestra Organización afuera. No éramos conscientes del grado de debilidad de nuestra izquierda desperdigada por el malón fascista.
No nos imaginamos nunca que no habría venganza, ni justicia revolucionaria, ni siquiera justicia burguesa, ni nada de nada. Han pasado los años…muchísimos años y nada. No ha habido ni siquiera un atentado por la libre…ya no hay locos en Uruguay, ya no hay locos. Y los compañeros que quedaron realmente locos para siempre, ya no pueden con ésta tarea.
Ya es muy tarde.
Y lo que nunca nos imaginábamos -ni aún en nuestras peores pesadillas -, es que muchos de los principales dirigentes de nuestra Organización y de nuestra izquierda, como tocados súbitamente por una especie de espíritu cristiano, en el futuro abogarían por el perdón, por el olvido, por el amigamiento con nuestros verdugos, por concederles más ventajas y privilegios, por considerar sus crímenes solo como excesos en el marco de una guerra, resumiendo: que se convertirían en firmes partidarios de la impunidad.
Retornó la democracia y salimos de las cárceles l@s últim@s pres@s polític@s. Este año se cumplen 31 años de nuestra liberación y salimos gracias a la exigencia de la sociedad uruguaya, que movilizada luchó y logró imponer nuestra liberación.
Desde el primer día del retorno democrático, el Estado Uruguayo estaba obligado moralmente y por Leyes Internacionales del Derecho Humanitario a proceder a la reparación de las víctimas de la aplicación del Terrorismo de Estado en nuestro país. Dichas medidas jamás fueron cumplidas a cabalidad por ninguno de los Gobiernos que hemos tenido hasta la fecha.
Cuando se habla de Reparación, la gente piensa que es una cuestión de guita. De lucro personal. Yo que alterno con diversos tipos de víctimas les aseguro que lo que motiva a la gran mayoría de los cros. no es la guita.
Reparación, según las normas de la JUSTICIA TRANSICIONAL OBLIGATORIAS Y DE CARÁCTER UNIVERSAL, significa: VERDAD, JUSTICIA, MEMORIA, REPARACION, GARANTÍAS DE NO REPETICION Y DEPURACIÓN DE LAS FFAA DE LOS ELEMENTOS INVOLUCRADOS EN LOS CRIMENES COMETIDOS. Estas son las normas que el Estado Uruguayo debió cumplir y no lo hizo.
Primero con el Pacto del Club Naval y luego con la aprobación de la Ley de Caducidad (1986) se consagró la impunidad como norma. En el año 89 se realizó un primer plebiscito para derogar la Ley de Caducidad que se perdió, a causa del estado de terror existente aún en la sociedad uruguaya.
Pasaron largos años de gobiernos colorados y blancos. Las Organizaciones nucleadoras de Víctimas y también la ciudadanía sensible y humana – espantada por la naturaleza de los crímenes cometidos – siguieron luchando por la Reparación Integral. Pero, no se hacían ilusión alguna de que esos gobiernos fueran a hacer nada. En efecto, no hicieron nada. En definitiva, no había mucha diferencia entre la ideología fascistoide de la mayoría de los dirigentes de esos Partidos y la ideología de las FFAA. Sanguinetti en su 1ra. Presidencia para distender el ambiente, repuso en sus cargos a funcionarios públicos despedidos por la Dictadura.
Jorge Batlle en el año 2000 inauguró astutamente la denominada ‘’Comisión para la Paz’’, que no fue más que un intento de poner el punto final a este asunto urticante, ganar tiempo para llegar más rápido al olvido; se dice que comentó: ‘’con esto tiro dos años más‘’.
En esos años empezaron las muertes. Muertes prematuras. Compañer@s que habían sido salvajemente torturados y se comieron 13 o 14, o más años de cana se empezaron a morir. SERSOC y diversos médicos (el más destacable el Dr. Ricardo Elena), estudiaron los casos y concluyeron que esos compañeros habían salido de la cana con el sistema inmunológico muy dañado o destruido, eso los hacía vulnerables a diversas enfermedades de tipo cardíaco, infeccioso, oncológico, siquiátrico, etc.
Llegó el año 2004. El Frente Amplio llega al gobierno. Vázquez Presidente.
A esta altura debo señalar que la casi totalidad de las víctimas éramos militantes o adherentes del FA. Esas víctimas tanto en la cárcel, como en la clandestinidad o en el exilio, fueron los que en los años de plomo, mantuvieron viva la llama de la existencia misma de la Fuerza Política.
Ese triunfo electoral, naturalmente creó expectativas, ilusiones . Se suponía que ahora sí, se aplicaría la Reparación Integral. Se lograría por fin la verdad, la justicia, etc.
Lo que no sabíamos en aquel momento, es que Vázquez ni en pedo estaba dispuesto a enemistarse con las FFAA. Acordó con los milicos que necesariamente alguno tenía que ir en cana. Un puñadito. Y que la cana no iba a ser muy prolongada. Así se hizo. Según el Coronel (r) Gilberto Vázquez los procesamientos fueron un negocio. Teníamos que pagar algunos para que las cosas quedaran quietas.
Por su cabeza no pasaba para nada la idea de VERDAD Y JUSTICIA y menos DEPURACIÓN DE LOS ASESINOS. Para disimular promulgó dos Leyes pretendidamente reparatorias, para presos y exiliados cuyo costo era mínimo, dado que se obligaba a los que se acogieran a ellas a renunciar a sus legítimas jubilaciones, trabajadas y aportadas al BPS. Además esas Leyes eran tan restrictivas que dejaron afuera a un pueblo. Estableció una indemnización económica para los que en la tortura hubieran sufrido Lesiones Gravísimas, a sabiendas que justamente a causa de esas Lesiones los beneficiarios ya habían muerto. Parecería una broma macabra, un ejercicio del humor negro. Los muertos no podían acogerse a esa Ley, pero por si acaso se estableció que sus familiares tampoco.
Como frutilla de la torta, convocó a una manifestación popular – pueblo,FFAA-, con desfile militar y todo en la Plaza Independencia bajo la consigna de ‘’Nunca más a la violencia entre todos los uruguayos ‘’. Dicho acto fue realizado el 19 de junio del 2007. Concurrió Bordaberry, Larrañaga, Mujica, los Comandantes de las FFAA y unos ¡3000 ciudadanos!. Estaba apurado por dar vuelta la página y en su febril imaginación supuso que en ese día militares y civiles nos íbamos a confundir en un fuerte abrazo. Para embarrarla más, envió al Parlamento un Proyecto de García Pintos (sin cambiarle un punto, ni una coma), que indemnizaba a los familiares de los caídos en la lucha contra la sedición.
Durante el período Mujica, se estancaron aún más las acciones por Verdad y Justicia. Reiteró y reiteró – durante su mandato -, que no quería viejitos presos, que la Justicia tenía un tufillo a venganza y se prodigó en elogios a las FFAA (ver Una Oveja Negra al Poder). Sus deseos de dar vuelta la página, reconciliarse con las FFAA venían de más atrás. Mujica y otros integrantes del MLN participaron junto a Oficiales de las FFAA en una misión secreta a España para mediar en el conflicto con la ETA. Establecieron una especie de teléfono rojo para evitar malentendidos entre los ex beligerantes. En el año 99 se realizaron reuniones secretas entre el MLN, LA LOGIA TENIENTES DE ARTIGAS, LA IGLESIA CATOLICA Y LA MASONERIA. Se redactó un Documento de reconciliación y respeto mutuo, que nunca llegó a firmarse, (se lo encuentra buscando en Google).
En Octubre del 2009 se realiza un 2º. Plebiscito para liquidar la Impunidad, Sectores afines a los líderes favorables a la Impunidad, dentro del FA, no ensobraron la papeleta y por supuesto no hicieron campaña a favor. Resultado: se perdió. Bueno, era casi imposible lograrlo, cuando los principales referentes de nuestra izquierda apostaban al olvido y a no tener ojos en la nuca.
No obstante, el caso más ilustrativo de sabotaje a la anulación de la Ley de Impunidad se produjo en el año 2011, cuando la bancada parlamentaria del FA estuvo a punto de anular tal engendro. Días antes y contrariado por tal decisión, el propio Mujica, Astori y otros, con el okey de Vázquez , concurrieron al parlamento para meter pechera e impedir tal anulación. Allí consiguieron un bonzo, que se rociara de nafta y se prendiera fuego: SEMPRONI. Y así sucedió, Semproni como buen soldado del MPP, de Mujica, se sacrificó y se dispuso a ser reputeado de por vida , por cada ciudadano que se cruza con él en la calle.
En nuestro país y también en el exterior, existen organizaciones de uruguayos y diversos blogs o páginas de facebook, que siguen exigiendo Verdad , Justicia y Reparación integral. Lo esperanzador es que casi todas ellas cuentan con la participación activa de jóvenes que ni siquiera habían nacido en la época de la Dictadura. Son jóvenes conscientes, sensibles, que conocen el pasado y que no quieren de ninguna manera que tales crímenes vuelvan a repetirse en el futuro.
Voy a mencionar algunas de ellas, pidiendo disculpas porque seguramente me voy a olvidar de algunas.
  • Fundación Zelmar Michelini
  • Crysol
  • Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos
  • Zurdatupa blog
  • Observatorio Luz Ibarbouru
  • Asociación ¿Dónde están? Francia
  • SERPAJ
  • Verdad y Justicia para los Desaparecidos en Uruguay (Italia)
  • Mesa Permanente contra la Impunidad
  • Comisión Memoria Muchachas de Abril
  • ADES. Boletín Mónica Segovia
  • Jorge Farzkieg (facebook)
  • Secretaría de DDHH del Pit-Cnt
  • Caminito
  • Asociación Memoria de la Resistencia
  • Fucvam
  • Comisiones de DDHH de varios sindicatos (por ej. SUNCA)
  • Fundación Mario Benedetti
  • Comisión por la Memoria de los Fusilados de Soca
  • Asociación Civil ex trabajadores Diario El Popular
  • FEUU
  • ONAJPU
  • Hijos uruguay
  • Plenaria Memoria y Justicia
  • Museo de la Memoria y Asociación de Amigos
  • IBIRAY
  • Noticias Uruguayas blog
  • Mau Mau Writer blog
  • Federación de Bases Patria Grande blog
  • El Muerto blog
  • Alberto Silva (diversos medios)
  • Uruguayos en Defensa de los DDHH (facebook)
  • Memorias de La Costa
  • Jóvenes Armenios
  • Néstor Alprine ( el rana )
Gracias a ésta gente y a los miles y miles de uruguayos que participan durante el año de las actividades a que se las convoca, en especial a la MARCHA DEL SILENCIO que cada 20 de Mayo crece más y más, éste tema no está muerto ni enterrado.
Los enterradores están cada día más ansiosos de echarle tierra encima. Algunos son viejos y conocidos enterradores: En primerísimo lugar las FFAA (pasadas y presentes), los blanquicolorados, los medios de difusión masiva, amplios sectores del Poder Judicial (que al igual que las FFAA, nunca fue depurado). Lo nuevo es que desde hace unos 11 años, se han sumado y agarrado la pala los principales dirigentes del Frente Amplio en éste momento: Vázquez, Mujica y Astori, ellos y sus acólitos más cercanos. Vivir para ver…
Estos nuevos enterradores, disimulan cuánto pueden su vocación de militantes del olvido y el perdón. Mujica se destaca ampliamente: lo mismo te visita al Gral. Dalmao en su cama del Hospital Militar, que te participa en la Marcha del silencio.
No son bobos. Los miles y miles que mantienen en alto las banderas de la VERDAD Y LA JUSTICIA, son votos y con los votos no se juega. (ya están preparando la elección del 2019). Entonces se les hace necesario simular alguna especie de apoyo a quienes buscan Verdad y Justicia. Han creado Secretarías y Comisiones en Presidencia y en diversos Organismos Públicos, para que aparentemente se encarguen de las violaciones de los DDHH, en el pasado reciente. Han colocado en éstos simulacros a funcionarios rentados y leales. A modo de ejemplo sólo daré dos nombres: Graciela Jorge y Javier Miranda. A instancia de familiares de víctimas, en éstos últimos tiempos han accedido a colaborar en la creación de Sitios de Memoria (baldosas, placas, etc.). Ojo… eso y nada más.
Debería fundamentar minuciosamente la voluntad enterradora y la militancia por el olvido y la impunidad de la troika que nos gobierna. Hay miles y miles de declaraciones y acciones políticas que los inculpan, pero esto insumiría una cantidad fabulosa de carillas, que haría ésta nota impublicable. Me he limitado solamente a algunos hechos que resultan icónicos en ese sentido. Apelo a la memoria de los lectores.
Así como esta troika ‘’izquierdista’’, ‘’progresista’’, o no sé como llamarla, ha aceptado las reglas más ortodoxas del Capitalismo Mundial. También ha incorporado una forma de actuar con relación a las FFAA, que se aplica en casi todos los países capitalistas. Hay que tener a las FFAA del lado de uno. Hay que tenerlas contentas. A los Altos Mandos y a la Oficialidad hay que darle determinadas ventajas y privilegios. Hay que elogiarlos por la encomiable labor que realizan. Hay que entrenarlos no tanto para luchar contra una hipotética agresión extranjera, sino fundamentalmente para reprimir en caso de que fuerzas populares – organizadas o no -, vayan contra el Estado, cansados de ser explotados y reprimidos. Ojo … que éstas protestas que menciono, no son de políticaficción. Hoy nuestra economía entró en una fase de crisis, ésta crisis ya comienza a ser transferida a los trabajadores (pautas salariales, etc. Ver declaraciones del Pit-Cnt). Ojalá ésto no se agrave. Pero si se agrava la gente se va a calentar y las protestas también.
Después de éste preámbulo, iré al tema central de ésta nota.
EL DRAMA DE LOS MILITANTES POR VERDAD, JUSTICIA Y REPARACION INTEGRAL EN URUGUAY.
Los militantes por ésta causa no son idiotas. Son o han sido luchadores sociales que han dado batalla en distintos momentos de nuestra historia. Algunos batallaron toda su vida. En la inmensa mayoría de los casos no buscan la guita, sino simplemente que se haga justicia, que se sepa la verdad. No conozco uno que esté satisfecho con el accionar del Frente Amplio en éstos años de gobierno en lo que tiene que ver con esa asignatura pendiente en los últimos 11 años. La mayoría de ellos son militantes o adherentes o votantes del Frente Amplio.
Como se trata de compañer@s con una elevada formación política, no se les pasa desapercibido que su Fuerza Política, está trabando el avance de los objetivos moralmente correctos que se han planteado.
Y AHÍ ES DONDE APARECE EL DRAMA
E l drama consiste en la contradicción de preservar al FA, ser fieles al FA, evitar críticas que en ésta época son sinónimo de hacerle el ‘’caldo gordo’’ a la derecha, o decir la verdad pura y llana, reconociendo que su propia Fuerza Política está obstaculizando deliberadamente cualquier intento de avance en ese terreno.
Yo, no escupo para arriba. Me pasó lo mismo que a ellos. Entiendo y respeto su problemática. Yo creí, elección tras elección en el ’’giro a la izquierda ´´que se prometía. Siempre había alguien que lo prometía: que el MPP, que el PVP, que el PC, que Costanza Moreira, etc. Hasta que llegó el día, en que comprendí que era esperar en vano, que era una ilusión creer que nuestros principales dirigentes, cambiaran su estrategia de olvido e impunidad. No todos reaccionamos a la misma velocidad, lleva su tiempo. Son compañeros honestos y para nada son paniaguados del gobierno.
No se trata de enjuiciar, o faltar el respeto a esos compañeros que como sucede en mi caso personal tengo una buena relación con todos ellos, hasta afectiva. No son compañeros que se dejan ‘’arrear con el poncho’’.
En su mayoría creen que el FA es el mal menor. No tengo inconveniente en concederles que realmente los ‘’otros’’ son peores. Sucede que la distancia entre mejores y peores, se acorta cada día aceleradamente. No faltan los camiseteros que opinan que es lo máximo. Algunos siguen esperando el ‘’ giro a la izquierda ‘’.
De éste estado de cosas actual es que tienen explicación Comunicados o Declaraciones públicas de algunas Organizaciones, que señalan como responsables del sabotaje a la causa de los DDHH solo a los Centros Militares, a los viejos militares nostalgiosos (obviando que las nuevas camadas de oficiales jóvenes son en su mayoría hijos, nietos o parientes de los asesinos), a la SCJ, o a la burocracia estatal, o a los camanduleros abogados defensores de los milicos, o a los medios masivos de comunicación de derecha… ( últimamente han incorporado a Fernández Huidobro como responsable, como si el Ministro actuara por su cuenta, al margen de las directrices del Poder Ejecutivo), pero que se abstienen de informar acerca del verdadero muro, que han creado los principales dirigentes del FA. En cada Comisión que se crea, en cada ómnibus que nos presta la policía, ven un triunfo y un avance de nuestros postulados.
A mi entender, - y disculpen si parezco pesimista -, nuestro destino es que nos muramos todos, sin haber logrado en vida nuestros objetivos. Seremos como los españoles que a 80 años de los crímenes no han logrado nada. Seremos como los armenios que en 100 años no lograron nada. Para colmo soy ateo. Es decir que después de mi muerte no podré ver como la causa que defendimos sigue viviendo y reclamando, con firmeza, en manos de la juventud.
En Montevideo, abril del 2016 – JUAN MIGUEL GARCIA LAMAS (Sibarita)









lunes, 4 de julio de 2016

Jorge Zabalza: "decir izquierda no quiere decir nada"



Gallo Rojo No 3 julio 2016

Emiliano Tuala
blog Etcetera 

Alejado de la militancia política formal y de muchos de quienes fueron sus compañeros de lucha en el MLN, aunque bien cerca de su compañera Verónika y de sus ideas de toda la vida, Jorge Zabalza siempre tiene algo interesante para decir. Por eso esta entrevista a "el Tambero", con quien conversamos sobre la izquierda de hoy y la de ayer, el marxismo y los gobiernos del Frente Amplio.



Jorge, ¿qué implica ser de izquierda en estos tiempos?
El término izquierda indica a quienes poseen una visión crítica sobre el estado actual de cosas y se proponen cambiarla. Abarca una gama muy variada de posturas ideológicas. En primer lugar, dentro de la izquierda hay un grupo de posiciones que proclaman el propósito de cambiar solamente algunas de las aristas del sistema, las más filosas, aquellas que producen mayor espanto y, por consiguiente, la propuesta de cambiarlas posibilita convocar el espectro más amplio de alianzas. Esta finalidad política, que renuncia a cambiar el sistema en sí, frena al pensamiento crítico, le impide descender de la superficie, no lo necesita porque como no piensan tocar las bases de la sociedad, ¿para qué ir hasta el fondo?

Muy diferente es la corriente integrada por personas moralmente indignadas con este el mundo dominado por el afán de lucro y la competencia feroz entre feroces individuos. Indignación moral porque las grandes mayorías están siendo privadas de su condición humana. El enojo y la bronca empujan el pensamiento crítico al fondo del asunto y allí descubre que esos males son propios de un sistema organizado en torno al mercado y al trabajo forzado. Que es necesario transformar al capitalismo en su totalidad y no solamente algunas de sus externalidades, que es preciso erradicar el salario y la ley del valor como forma predominante de relación entre las personas y organizar un modo justo e igualitario de producir y hacer política. Que se necesitan mujeres y hombres que se sientan socialmente responsables, que sean generosos, solidarios, capaces de dar la vida por el bienestar del prójimo.
Cabe destacar que la definición de izquierda es lo suficientemente ambigua para que quepan ambas corrientes ideológicas y que ninguna de ellas es más verdadera que otra. Decir “izquierda” no quiere decir nada: lo que define es anti-capitalista o pro-capitalista, socialismo o barbarie.


¿Y qué países o modelos creés que deben ser una referencia para la izquierda del siglo XXI?
No hubo ni hay modelos para la sociedad que queremos. Existen e influyen en el pensamiento político las raíces históricas del movimiento popular, el artiguismo, que en el siglo XIX logró conformar un pueblo armado y organizado con los sectores sociales más desprotegidos de las provincias del Plata: guaraníes misioneros, zambos, mulatos, negros, criollos pobres, charrúas, artesanos, troperos. Un pueblo en armas para terminar con la injusticia del latifundio y del monopolio extranjero del comercio y las finanzas. Doscientos años de historia desde la revolución de 1810 y los enemigos del pueblo siguen siendo los mismos: el latifundio y las grandes corporaciones de capital extranjero.

Existe e influye la historia del movimiento obrero desde de la Comuna de París, de 1871, al presente, toda la cadena de experiencias revolucionarias frustradas que, en definitiva, constituyen un rico caudal de enseñanzas, una biblioteca a disposición de quienes se propongan revolucionar el mundo.

No quiere decir que las futuras insurgencias se puedan librar del pecado y el error, sino simplemente que hay mucho donde aprender, mucho que estudiar e investigar, mucha teoría para amasar y digerir. No hay modelos preestablecidos, el modelo se va a construir a partir de una moral revolucionaria firme, sin ella no habrá revoluciones.


¿Qué evaluación hacés de lo que fueron los regímenes del llamado socialismo real? ¿Y qué lecciones puede sacar la izquierda de esos procesos?
El término socialismo real tampoco dice mucho y, además, induce la falsa idea de que los precursores del '17 y los revolucionarios de todo el mundo lucharon por un socialismo irreal, en el aire, sin asidero real. En el impulso de los insurrectos rusos de 1917, en el espíritu de los combatientes rojos que derrotaron a los nazis en 1945 y en el esfuerzo de quienes creyeron estar construyendo el socialismo, se descubren los rasgos principales de una subjetividad capaz de hacer revoluciones.

El fracaso de la experiencia soviética vino de la mano con la decisión de mantener vigentes las armas melladas del capitalismo e interrumpir el desarrollo de esos valores que fueron la fuerza moral de la insurrección del '17. La revolución es un fenómeno de consciencia, de cambios muy profundos en las maneras de sentir y de pensar que, de haber continuado luego de la insurrección de octubre, habrían impedido que un grupo de burócratas monopolizaran el quehacer político en la URSS. Las políticas de construir el socialismo en la URSS y la de coexistir pacíficamente con el capitalismo son la consecuencia de esa renuncia a continuar impulsando el espíritu revolucionario. Todavía se sufren las consecuencias éticas, morales y culturales de la derrota de la insurgencia del '17 por la contrarrevolución estalinista.

¿El marxismo tiene vigencia como herramienta de análisis y transformación de la realidad? ¿Considerás que conceptos como lucha de clases y dictadura del proletariado aún son válidos?
Bueno, bueno, la lucha de clases aparece cada vez que le meten la mano en el bolsillo a los asalariados, sea con aumento de las tarifas de los servicios públicos o del IRPF. La lucha de clases reaparece cuando quieren desalojar a quienes viven en los asentamientos de la ciudad de Maldonado o del Parque Guaraní en Montevideo. También vive y colea la lucha de clases en el decreto de esencialidad con el fin de desarticular la movilización sindical de los docentes.

Cada día queda más en evidencia que esta democracia, entre comillas, a la que se regresó en 1985, es muy demócrata para las 3.300 personas que se apropian del 50% de los ingresos de capital y la sienten como una verdadera dictadura del capital los 120.000 jubilados que cobran menos de $8.000 y el medio millón de uruguayos que gana menos de $15.000.

¿Es un marxista Leonardo Boff cuando dice que la clase dominante se apoderó del sistema político en Brasil? ¿O simplemente expresa conceptualmente la realidad que todos perciben a través de sus sentidos?
¡A no joder con jueguitos de palabras! El marxismo continúa proporcionando los elementos y las categorías que permiten aproximarse con mayor exactitud a la realidad de la sociedad de clases.
Vengamos más acá y hablemos concretamente de Uruguay. ¿Cuánto se ha avanzado a partir de los gobiernos del Frente Amplio y cuánto falta por hacer?
¿Se pueden considerar las políticas asistencialistas como un avance? ¿O simplemente son un alivio momentáneo que genera dependencia del partido de gobierno y permite que esos clientes consuman un poco más, sin por ello escapar a la marginación política y social?

¿Se puede considerar un avance que haya un 10 o un 15% menos de rapiñas? ¿O simplemente son cifras para justificar la apuesta política y presupuestal al aparato policíaco represivo y las cárceles para resolver el problema social de la marginación y la exclusión?

Se ha revelado que el 25 % de los liceales tiene extraedad. ¿Eso es un avance de la educación gratuita e igualitaria? ¿O son cifras que revelan la ausencia de una política educativa que tienda a producir jóvenes que piensan críticamente?

¿Se puede considerar un avance que se cultiven un millón y medio de hectáreas en base al uso de agrotóxicos que contaminan tierra y agua? ¿O es una cifra que debe provocar pavor en cualquier ser más o menos pensante?
¿Se puede considerar un avance que las calificadoras de riesgos expresen su satisfacción por la buena marcha del capitalismo en el Uruguay? ¿O debemos preocuparnos por el regocijo de quienes hacen su negocio provocando crisis de la economía mundial y utilizando para expropiar los ingresos de las clases más favorecidas?
¿Puede considerarse un avance el crecimiento de las inversiones extranjeras directas, de la deuda externa y de las ganancias de los bancos? Sí, ya lo sé, es un avance para la clase dominante criolla y para los capitales del exterior.
En realidad, Emiliano, si al Frente Amplio todavía le queda más por hacer en ese rumbo, ¡pobre de nosotros!


Y entonces, ¿dónde está la izquierda política en Uruguay? ¿Desde qué espacio político se puede avanzar en la construcción de una alternativa al capitalismo?
Quiero abrazar al compañero Óscar Andrade y reconocer que su actitud de regresar al movimiento social es un hecho con aroma a futuro. Una actitud que implica colocar en la lucha social el eje de la acumulación política. Reconforta este mensaje ideológico que fortalece a las organizaciones sindicales.
Casi todo el espectro de izquierda ha caído en la trampa de la democracia formal y consume sus esfuerzos en recorrer caminos electorales que la conducen a un túnel sin salida. El propósito de captar votos a cualquier costo indujo la renuncia a luchar por la anulación de la ley de impunidad por parte de la mayoría de los delegados de un Congreso del Frente Amplio. Las alianzas y las concesiones programáticas necesarias para ganar elecciones conllevan la confusión que oscurece el entendimiento político del movimiento popular. En las luchas sociales se identifica nítidamente a los responsables del desastre de las clases populares y a quienes les prestan su consentimiento desde el gobierno y el parlamento y, en consecuencia, se avanza en la comprensión de la realidad. 

Puede afirmarse, sin embargo, que en estos últimos diez años la gente ha ido entendiendo que sus problemas no se resuelven con mayorías parlamentarias. Que con un gobierno progresista la distribución del ingreso sigue siendo muy injusta y la brecha social se ensancha al tiempo que se profundiza. Que han convertido al Uruguay en la reserva ideológica de la impunidad de los crímenes del terrorismo de Estado. Que han permitido que la propiedad de la tierra esté cada vez más concentrada y pertenezca a capitalistas extranjeros. Que abortar siga siendo el vía crucis de las mujeres que quieren interrumpir su embarazo. Que la legalización de la marihuana y el matrimonio igualitario para borrar prejuicios y alivianar las mentalidades conservadoras y reaccionarias que dominan nuestra sociedad.

En fin, se va entendiendo que el camino para dar soluciones a los grandes problemas sociales está muy alejado de la juntadera demagógica de votos.







Mujica recorre el mundo

para hablar con los “proletarios” del futuro


Gallo Rojo No 3 julio 2016

Breve comentario al artículo sobre Mujica.- 
 
Recurrimos a 'Búsqueda', vocero oficial de la derecha más rancia, elegida por José Mujica como portavoz de su actuación política. Dos de sus periodistas han sido actores fundamentales de la falsificación ideológica con mayor éxito editorial: aprovechándose de su pasado revolucionario, disfrazaron de negra a la ovejita más mansa del rebaño progresista, coautora intelectual de la transformación del Frente Amplio en rueda fundamental del carromato capitalista.
Obsérvese con qué habilidad Mujica aconseja sobre la sociedad de consumo a los 'proletarios del futuro' y critica una de las aristas más feas del capitalismo - “la vida en competencia es mercado. O tú me arrancas las muelas o te las arranco yo”- pero se cuida de pronunciarse sobre cómo luchar por el socialismo para poner fin a esas consecuencias sociales tan injustas del sistema. Un sistema al que fortaleció integrándose sin reparo ni escrúpulo alguno: crítica el consumismo pero desde el poder se cuidó mucho de proteger a los que arrancan las muelas de los trabajadores.
Discurso contradicho por hechos políticos que favorecieron la acumulación de capital: 1) 3.300 personas se apropian del 50% de los ingresos de capital, la concentración más alta en la historia del Uruguay; 2) proceso igualado por la propiedad de la tierra, altamente concentrada y, para peor, con alta participación del capital extranjero, pese a que Topolansky de Mujica, con abierta hipocresía, habla en el exterior de un proceso de reforma agraria. Estas maniobras ideológicas en Uruguay van quedando al descubierto y son solamente defendidas por los feligreses del profeta. En este momento, aunque con un discurso que quiere autojustificarse ante su electorado, la izquierda mujiquista está apoyando una política salarial que ataca el poder adquisitivo de los asalariados y que, con abierta y total hipocresía, aumenta irrisorios 200 pesos a los 150.000 jubilados que cobran menos de 11.000 pesos.
La parte más criminal de las maniobras de Mujica -no me cansaré de acusarlo- es su apoyo incondicional a la impunidad de los crímenes del terrorismo de Estado. La actitud beligerante y subordinada al Pentágono que se descubre hoy en Luis Almagro … ¿fue una transmutación alquímica en el momento que se sentó en el sillón de la Secretaría General o ya existía cuando Mujica lo integró a la MPP y lo convirtió en el 'hijo que no había tenido? ¿cómo consiguieron ambos las entrevistas sensacionalistas con Soros y Rockefeller, popes ideológicos de este capitalismo abiertamente consumista y destructor del medio ambiente? De no haber mostrado una sonrisa sumisa no les habrían concedido un segundo de atención: Soros y Rockefeller aprovecharon para pasar la mano por el lomo de dos de sus ovejitas y lo apoyan en sus conferencias para amansar a los proletarios del futuro.
Lamento tener que dedicar espacio y tiempo a develar las contradiciones entre los dichos y los hechos de Mujica, me siento corresponsable de que un ex-tupamaro se haya convertido en un pilar del sistema cuando tantas y tantos dieron sus vidas para ponerle fin. Cada cual que cargue con su consciencia. Me preocupan los futuros proletarios de América latina, los cubanos, brasileros, argentinos y venezolanos a los que Mujica dirige sus ambiguedades y atractivos para sumarlos al rebaño del sistema. Me preocupan los vascos y catalanes, los andaluces y gallegos, los asturianos tradicionalmente rebeldes, los franceses e italinos, que están recibiendo el mismo mensaje que durante una década amansó a los jóvenes uruguayos.
¡Hasta la victoria de la revolución siempre!


Christian Müller
Búsqueda

 Tendría que estar en La Habana porque lo llamaron sus “viejos amigos del fuego y de la antorcha” para que los acompañara, dice. Tras décadas de conflicto, el gobierno de Colombia firma la paz con las FARC. Pero ese jueves 23 de junio, en cambio, José Mujica diserta sobre un escenario en una sala repleta de jóvenes en Berlín, que le sacan fotos con el celular. Reconoce que le cuesta moverse, que habla demasiado para sus 81 años y que sus huesos lo “rezongan todos los días”. ¿Por qué viaja, entonces, en vez de irse a celebrar con sus amigos en Cuba? Asegura que no solo porque lo invitan y le pagan los gastos. Su objetivo es hablarle al “proletariado” del futuro.

Mujica “olfatea” cambios para los próximos años: tomarán posiciones de decisión las generaciones de internet, todos hablarán al menos su idioma nativo y “un inglés universal chapuceado”, tendrán amigos por todo el mundo que ni conocerán, el sentido nacional será más “laxo”. Y habrá “un cataclismo” en el campo del trabajo, pronostica. Quienes no estén calificados dejarán poca plusvalía, por lo que se hará masivo el acceso a la universidad; el nuevo “proletariado” tendrá más educación. Aunque va a ser más difícil manipularlos, serán “bombardeados por la sociedad de consumo”. Y van a generar mucha más riqueza, dice Mujica. Viaja porque quiere “hablar con esos”, que “son los que van a venir”.

Ellos lo idolatran y desbordan las salas en las que se presenta en su gira por Europa, que precede a invitaciones a Corea del Sur, India, China y México. Esta vez lo acompaña quien fuera su mano derecha cuando estaba en el gobierno, el ex prosecretario Diego Cánepa, que hace de todo, desde ayudar con las fotos hasta escoltarlo entre la multitud. La visibilidad de Mujica es tal que el gobierno uruguayo la sigue con recelo e intenta evitar que coincida con la agenda del actual presidente, Tabaré Vázquez (*Búsqueda* Nº 1.871).

Mujica visitó Turquía en noviembre y Japón en abril, donde llenó auditorios de hasta mil personas. En el país asiático once millones vieron un programa especial de televisión sobre él un domingo en horario central. Conoció al monje budista que dibujó la historieta para niños “El presidente más pobre del mundo”, inspirada en su discurso en la conferencia Río+20, que lleva vendidos 150.000 ejemplares. También llegó a las 100.000 ventas el libro “Una oveja negra al poder”, que retrata sus múltiples facetas como político y gobernante. Los japoneses, dice Mujica, desarrollarán como nadie las máquinas inteligentes que van a sustituir el trabajo del hombre. Por eso “es un laboratorio de antesala para observar lo que puede y va a provocar esa inevitable revolución en la puerta del horno de la historia”.

En la Universidad de Oxford, las más antigua de lengua inglesa, el presentador de la charla del lunes 20 dice que Mujica “encandila por quién es”; que no hubo muchos líderes políticos así en la historia del siglo veinte. Por eso lo invitó la Escuela de Gobierno Blavatnik. “Qué gobiernos bárbaros van a salir con este edificio. Qué responsabilidad asumen ustedes”, les dijo a los estudiantes. “Mi experiencia de gobierno me permite recordarles: las cosas no son tan difíciles. (…) Lo verdaderamente complicado son los cosos, los hombres y las mujeres, no los hechos”. La política no es una profesión sino “una pasión, un compromiso creador” y por eso “a quienes les guste mucho la plata mejor correrlos de la política”. El interés en esa actividad no es el dinero, explicó: es “el sentido del honor”.

“Vine aquí a defender la intransferible necesidad de la política vista con altura. (…) Hay que luchar por la felicidad y nos han reducido en la vida a la competencia. La vida en competencia es mercado. O tú me arrancas las muelas o te las arranco yo”.

Dos días después, en Alemania, visita el pasado. Lo conducen por las oficinas que pertenecieron a la Stasi, el servicio de inteligencia de Alemania Oriental, que ahora es un museo. Pasea entre habitaciones con muebles de madera y bustos de Lenin, por el archivo donde están apilados miles de registros que el gobierno comunista mantenía de los ciudadanos. “De todas maneras nunca acaban los males. No hace mucho nos enteramos que estaban espiando hasta a Merkel”, les dice Mujica a sus guías. “Hacen un museo para mostrar cómo los controlaban y ahora los controlan más que antes”.

Al aeropuerto de Tempelhof llegaban durante la Guerra Fría los vuelos de puente aéreo que abastecían a la parte occidental de Berlín. Ahora el edificio aloja a parte de los refugiados que llegaron a Alemania. Mujica camina a paso lento pero sostenido por los hangares. Admira el despliegue de habitaciones prefabricadas, comedores y salas de juegos de las viviendas de emergencia. Es de tarde, hay empleados, guardias de seguridad y poca gente. Algunos lo reconocen y lo saludan al pasar. Recorre la explanada al costado de las pistas, donde hoy se extiende un parque, sube una escalera, atraviesa otra parte del edificio. De pronto, para sorpresa de la delegación alemana, grita “no camino más”, para en seco y se sienta en el piso.

No parece disfrutar de las recorridas, los museos ni los actos protocolares. Cuando está por su cuenta, no sale del hotel. Se enciende cuando enfrenta a la multitud. Como a la tarde siguiente, que llena dos salas en la Fundación Friedrich Ebert y en el Instituto Iberoamericano, con pantalla gigante para los que quedaron afuera. Les advierte que Europa va a terminar de color “café con leche”, porque no va “a poder con África”, que “se les va a meter por todos lados”.

“Los sirios quieren venir para Alemania porque es el primer mundo, está la vidriera. No rajan p’al sur. No buscan colonizar. Vienen donde piensan que está la mesa servida. (…) Y ustedes los tratan bárbaro porque son desarrollados y vivieron todo lo que vivieron y tienen un sentido muy abierto y quieren respetar a la gente. Y eso lo saben”.

Advierte que esa no es la solución, sino que “hay que ir para allá y luchar por sacarlos de la pobreza”. La humanidad, asegura, necesita “un Plan Marshall”, pero no hay acuerdos políticos que permitan una “gobernanza mundial” para cosas que “ya ningún país puede arreglar”.

“¿Estaremos en condiciones algún día de pensar como especie? ¿Nos podremos dar cuenta de que una señora africana que camina cinco kilómetros por dos baldes de agua no es de África, es nuestra?”.

El discurso humanista y universal, la austeridad acorde a su prédica, el lenguaje campechano. Algo de Mujica fascina en el mundo y se ve en Berlín. Cuando un grupo de neurocirujanos argentinos interrumpe su almuerzo para perseguirlo media cuadra y tomarse una foto. Cuando alemanes y latinos, la mayoría jóvenes, se arremolinan a su alrededor después de sus charlas, nerviosos, la voz entrecortada, temblando o llevándose la mano al pecho. Cuando obstruyen el paso de su camioneta para vislumbrarlo por la ventanilla un poco más. Cuando irrumpe bajo una ovación en un auditorio o cuando en una ronda de preguntas alguien se pone de pie y le dice, antes que nada: “Gracias por existir, señor Mujica”.

A sus admiradores él les regala una colección de frases de su repertorio y les pide que construyan “herramientas colectivas, partidos políticos o lo que quieran”, que tengan una causa y que se indignen por lo que está mal. Los llama a librar “una batalla de época”.

“La historia de la humanidad es ir subiendo escalones, y en realidad no hay ningún premio final; el premio es el camino mismo. (…) El hombre nuevo es un pedazo rotoso de hombre viejo que reconoce lo que es y lucha por mejorarse. (…) No vamos a tener un mundo mejor si a su vez no procuramos mejorar nosotros. No le pidas al mundo, a los políticos, a la casualidad o a la historia que te arreglen la vida. (…) Hay una primera revolución dentro de cada uno de nosotros”.

Mujica se va y los problemas quedan. Ese mismo día los ciudadanos del Reino Unido votan por dejar la Unión Europea, los mercados se desploman, aumentan las dudas sobre la estabilidad política en el continente. El ex presidente uruguayo sigue viaje hacia Belgrado. La gira debe continuar y lo espera el cineasta Emir Kusturica para rodar algunas tomas de su próxima película.

La realidad de lo maravilloso





Gallo Rojo No3 Julio 2016

Jorge Zabalza
SUDESTADA

Sin entender para nada el retroceso que significaba un gobierno del herrero ruralismo, en los meses finales de 1958 acompañé a don Pedro, mi padre, en la campaña electoral que culminó con la victoria del Partido Nacional sobre el Partido Colorado. Entonces yo tenía quince primaveras, que había cumplido el 30 de noviembre. Los 'blancos' del mundo rural -la fuerza electoral de don Pedro- vivían como historia viva y actual las revoluciones de Aparicio Saravia. Hablaban en presente de las hazañas guerreras de 'Chiquito' Saravia, de su carga a pura lanza en Arbolito. Sus casas estaban adornadas con la foto de la entrada de las tropas revolucionarias a Minas, los jinetes cabalgando sobre las flores que las damas arrojaban desde los balcones. Las tradiciones de los blancos introducían en una especie de ensueño virtual. No llegué a tiempo para conocer a mi abuelo, pero sí para hacerme dueño de su viejo 'corvo', el sable con el cual había desfilado junto a las huestes saravistas, según los cuentos que me hacían sus viejos amigos del Club. Gustaba escapar en la motoneta hacia la pulpería-capilla-casona donde se criaron mi padre y sus hermanos y hermanas y allí, en Cerro Pelado, en las nacientes del río Santa Lucía, pasaba las horas leyendo las biografías de Monegal y el Dr. Saravia García sobre los Saravia revolucionarios, Nepomuceno el de la 'guerra dos farrapos' en Río Grande do Sul y Aparicio el de los varios levantamientos en el noroeste de Uruguay. Me dejaba embriagar con el espíritu insurrecto de los 'blancos'.

Don Pedro, electo Consejero Nacional de Gobierno en esas elecciones, estaba suscrito a 'Bohemia' y a 'Life en Español'. Mientras que la revista cubana insistia en dar por muerto a Fidel Castro y la dictadura censuraba toda versión en contrario, en marzo de 1957 'Life' publicó completa una entrevista que mostraba vivito y coleando al barbado líder del Movimiento '26 de Julio', con foto y todo. El reportaje era de Herbert Matthews, editorialista del 'New Tork Times', fue realizado en un lugar clandestino e inducía la idea de un moderno Robin Hood, de un romántico guerrillero en justa revolución contra la tiranía. Tenia un fuerte sabor a aventura. Fidel se preocupó por dejar señalado el carácter de liberación nacional del movimiento guerrillero, y por lo tanto, anticolonialista y antimperialista, pero reafirmaba que no era, en particular, antiestadounidense ni comunista. Durante el resto de 1957 y todo el 1958, 'Life' publicó noticias y fotos que hicieron de Fidel un héroe simpático. Imagínense como prendían esas semillas de romanticismo caribeño en la imaginación exaltada de aquel adolescente que se soñaba junto a José Artigas en el éxodo del pueblo oriental o con el montonero Saravia, guerreando contra el ejército de línea del gobierno colorado. Por otra parte, aunque Fidel todavía era algo muy alejado de nuestra realidad cotidiana, su figura atraía comentarios y los articulos de 'Life' permitían fundamentar con autoridad en favor de los aventureros del Moncada y del 'Granma'.

A fin de año fuimos a Punta del Este, pero Fidel interrumpió el veraneo. Me enteré de la fuga aérea del dictador Fulgencio Batista -1° de enero de 1959- gracias al editorial del semanario 'Marcha', escrito por don Carlos Quijano y a los artículos de Carlos María Gutiérrez, Carlos Núñez, Daniel Waksman y Eduardo Galeano que festejaban la victoria. El año se inició con Fidel y los barbudos entrando en Santiago de Cuba, que ya estaba controlada por las organizaciones urbanas del Movimiento '26 de Julio', las que había creado Frank Pais, luego asesinado por los esbirros de la dictadura. La noticia terminó copando la tapa de toda la prensa uruguaya. Corría a mirar los informativos para robarles una imagen de mis héroes cubanos. Al derrocar la unánimemente repudiada dictadura de Fulgencio Batista, Fidel se convirtió en objeto de las alabanzas de las élites políticas y de la prensa uruguaya. También 'Bohemia' se adaptó rápidamente a las nuevas circunstancias e informaba con todo detalle los acontecimientos de esa primer semana de 1959. Alumno entusiasta en historia nacional, estudié con dedicación las investigaciones del revisionismo histórico, y me pasaba las horas urgando detalles en las fotos o en las entrelíneas de las informaciones de 'Bohemia' , buscando confirmar la tesis de que, con Fidel, se estaba ante la revancha triunfal del artiguismo y de los caudillos montoneros como Felipe Varela, Guemes o Timoteo Aparicio.

Cuando Batista se refugió en los EEUU, la dictadura no estaba del todo derrotada, sus secuaces todavía tenían espacio para maniobras políticas. La primera columna guerrillera en entrar a La Habana fue el Segundo Frente Nacional del Escambray, un grupo escindido del Directorio Revolucionario, que habían tomado varios cuarteles, pero robaba ganado y cobraba 'impuestos revolucionarios' a los campesinos; Ernesto Ché Guevara los calificó de cuatreros. Entonces, para impedir que alguien mediatizara el triunfo popular, Fidel movió rápidamente sus piezas ganadoras. Antes que nada convocó una huelga general en todo el país, prueba de su absoluta confianza en la dignidad del pueblo trabajador. Luego lanzó a sus más destacados comandantes en una operación de pinzas: el 2 de enero llegó a La Habana, desde la provincia de Matanzas, la columna al mando de Camilo Cienfuegos que tomó Columbia, el cuartel con mayor cantidad de tropas de toda Cuba. El mismo día el Ché, que venía de dar la batalla de Santa Clara, ocupó el cuartel de La Cabaña en La Habana. Paralizada por la huelga, la ciudad quedó en manos de los guerrilleros del '26 de Julio'. El 3 de enero Fidel designó a Camilo como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Cuba. En un par de días la cuestión del poder había quedado resuelta.

Sin vacilación, el mismo 2 de enero, montado en un jeep, Fidel partió de Santiago rumbo a La Habana. Iba al frente de una columna de doce tanques Sherman y tanquetas T17 que, como los revolucionarios no sabían manejar los blindados, debieron ser conducidos por soldados del desarticulado ejército de Batista. Lo acompañaron mil combatientes revolucionarios, encolumnados tras la 'José Martí', la columna N°1 de Sierra Maestra. Fueron 900 quilómetros de alborozo popular, de abrazos y vítores, banderas del '26' y de Cuba, flores arrojadas sobre tanques y camiones, muestras de simpatía y cariño hacia los revolucionarios, algún breve discurso de Fidel y la 'Caravana de la Libertad' en marcha incontenible por la Carretera Central. “Baño de multitudes, baño de pueblo” sentenció Fidel y luego llamaba a la prudencia: la revolución recién comenzaba. El 6 de enero en Santa Clara, el estentóreo vozarrón de Fidel retumbó ante la multitud que colmaba el Parque Vidal: “Yo preguntaba que en qué país del mundo —no de América— en qué país del mundo se ha visto que un pueblo inerme le haya arrebatado a un ejército moderno hasta el último fusil...Porque todas las armas, todos los cañones, todos los tanques, todos los aviones, todas las fragatas, y todos los fusiles están en estos instantes en manos del pueblo...De la Sierra Maestra vienen conmigo 3 000 guajiros, armados, veteranos de la guerra de liberación...Y en los cuarteles no van a estar solamente los fusiles de los militares, van a estar los fusiles del pueblo también, porque cuando haya que pelear, el pueblo también va a pelear...”. El pueblo armado y organizado como en los tiempos de Artigas.

Siete días tardó Fidel Castro en llegar a La Habana. Subido a un Sherman, con su hijo Fidelito y Juan Almeida a un lado, entró a la capital el 8 de enero. Más adelante se les unió Camilo Cienfuegos. 767 días atrás, cuando el desastroso desembarco en Las Coloradas, ¿quién podría imaginar esa multitud habanera estaría volcada a las calles para recibir en triunfo a los barbudos? En el Campamento Militar de Columbia, Fidel y Camilo treparon a un improvisado y destartalado estrado: “La tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil. Decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario”. Cincuenta años de dificultades, errores, agresiones, atentados y criminal bloqueo confirmarían las previsiones de Fidel. La imagen de Fidel y Camilo en el estrado, la consulta: '¿Voy bien, Camilo?' y aquél campo desbordado de gente, recorrieron el mundo entero. Deseaba de corazón haber sido uno de esos barbudos que bajaron de la Sierra Maestra al mando de Fidel.

Un diluvio puso fin al verano de 1959, inundaciones en todo el Uruguay: los ríos salieron de madre, las aguas desbordaron la represa de Rincón del Bonete, el puente del Río Negro arrastrado por la correntada, la población de Paso de los Toros evacuada, carreteras y caminos cortados, desastre en el litoral del Río Uruguay, solidaridad popular con los evacuados...y el 3 de mayo, a cinco meses apenas del triunfo guerrillero, Fidel se vino al Río de la Plata y estuvo 48 horas en Uruguay. Recorrió las zonas anegadas, se abrazó y habló con todas y todos, espontáneamente entregó 20.000 dólares, donación simbólica de un pueblo pobre al otro que lo necesitaba: “Es que siendo uno en todo hemos vivido alejados, hemos vivido separados, hemos vivido divididos, hemos vivido al margen de lo que pudo habernos hecho grandes, de lo que pudo habernos protegido de la impotencia; hemos vivido al margen de lo que fueron los sueños de nuestros libertadores, a los cuales hemos levantado estatuas, a los cuales hemos dedicado millones de ramos de flores, millones tal vez de discursos, pero a los cuales no hemos seguido en la esencia más pura de su pensamiento. Parécenos que si se presentaran hoy ante nosotros, desde Bolívar hasta Martí, desde San Martín hasta Artigas, y con ellos todos los próceres de las libertades de América Latina, nos reprocharían al ver cómo nos encontramos todavía y se preguntarían si esta es la América que ellos soñaron, grande y unida, y no el racimo de pueblos divididos y débiles que somos hoy”. Tales fueron los términos de patria grande conque Fidel se dirigió a la muchedumbre que lo aplaudía entusiasmada el 5 de mayo en la Explanada Municipal. Sus actividades fueron cubiertas con admiración y simpatía por toda la prensa nacional y extranjera. Lo recibió con melosa amabilidad Martín R. Echegoyen, presidente del Consejo Nacional de Gobierno, uno de los más reaccionarios políticos en la historia del Uruguay. Pegado al costado de su padre, el quinceañero logró colarse a la ceremonia oficial y casi pudo tocar al ya mítico héroe de Sierra Maestra.

Ni bien regresó al Caribe, el 17 de mayo de 1959, Fidel firmó en Sierra Maestra la Primera Ley de Reforma Agraria. Se confiscaron sin indemnización las propiedades mayores a 400 hectáreas en un país donde el 80% de las tierras productivas pertenecían a empresas estadounidenses. ¡Y entonces llegó Fidel! Reforma agraria y fin del idilio. La gran prensa montevideana perdió su cariño por los simpáticos 'barbudos' de Fidel y los convirtió en demonios secuestradores de niños que luego enviaban a la URSS para que los comunistas hicieran 'corned beef' con ellos. El pánico provocado por la revolución cubana incentivó aún más la proliferación de organizaciones fascistas en Uruguay. Peleaban contra fantasmas. Sin embargo, en parte tenían razón, pues esa reforma agraria, que golpeó con atrevimiento a los EEUU, fue el elemento que hacía falta para revolucionar la cabeza de nuestra juventud, la que luego se conocería como generación del Ché Guevara. Fidel no solamente habia volteado una dictadura infame, quería hacer que la revolución marcara el fin del colonialismo en todo el continente. Lo identificamos de inmediato con el José Artigas desmelenado y sin bronce, el caudillo del éxodo de aquel pueblo de gauchos, esclavos auto-liberados, zambos, mulatos y pobladores originarios, el impulsor del reparto de las tierras expropiadas a los expañoles y los latifundistas criollos, el jefe de la federación de provincias libres con aspiración de patria grande. La irrupción de Fidel en el escenario político fue un acto de prestidigitación que traqjo al presente las guerras de la independencia del siglo XIX. Nos atrapó con su magia este brujo cubano, su palabra exuberante, la novela romántica de su peripecia guerrillera. La historia latinoamericana es un compendio de historias extraordinarias, donde se vuelve habitual lo insólito y maravilloso, lo que resiste cualquier tipo de análisis racional. ¿No fue así la historia de Jean Jacques Dessalines y la liberación de los esclavos en Haití? ¿ qué fue si nó el episodio de Antonio Conselheiro y la república de Canudos? ¿y de dónde vino la inspiración del asalto al Moncada? ¿de un frío análisis racional de la realidad o de una inédita intuición de Fidel?

La historia de los pueblos latinoamericanos se presenta como crónica atemporal de multitudes insurrectas, multitudes de todas las razas, colores y religiones que se levantan contra los poderes establecidos, multitudes que hacer revoluciones al influjo de demiurgos que escapan a los parámetros racionales, positivistas y pragmáticos. Una crónica salpicada con acontecimientos y personajes grandiosos capaces de transformar la realidad con sus poderes sobrenaturales. Emprender la aventura desmesurada que Fidel proponía causaba escalofríos, pero me sentí parte de ella de inmediato, acepté la propuesta sin miedos, todavía sin saber todavía que me estaba embarcando en las epopeyas revolucionarias de los obreros de la Comuna de París y de los soviets de San Petersburgo.

¿Qué pasaría si otros pueblos latinoamericanos echaban a andar? El ejemplo de la Revolución Cubana se volvió sumamente peligroso: había que ponerle fin antes que se consolidara. A fines de agosto del 60, en San José de Costa Rica, se reunió la Conferencia de Cancilleres de la OEA y resolvió advertir a los gobiernos latinoamericanos sobre el 'peligro' que representaba Cuba para la 'democracia'. Un año y ocho meses después de la toma del poder en Cuba, la OEA se apresuró a realizar este acto diplomático como preparación del terreno político para la intervención de las fuerzas mercenarias que la CIA estaba entrenando en Guatemala a las órdenes de Jack Hawkins, coronel de los marines. La reacción de Fidel no se hizo esperar: llamó a constituir una Asamblea General Nacional en las próximas 72 horas y bastante más de un millón de personas respondieron a su confianza y concurrieron el 2 de setiembre de 1960 a la Plaza de la Revolución. “En los anales de la historia de nuestra patria jamás se reunió semejante multitud; en los anales de la historia de América jamás se vio un acto semejante” proclamó con orgullo Fidel. Era una representación más que legítima de la voluntad política de los siete millones de cubanos que vivía en la isla.

La Primera Declaración de La Habana expresó que la ayuda ofrecida por la URSS y China Popular no era un acto de guerra contra los EEUU sino de internacionalismo solidario con el pueblo cubano; por otra parte, Cuba no renunciaba a la libertad de establecer relaciones diplomáticas con quién quisiera. La Declaración denunció el latifundio, la miseria de los salarios y la explotación, el analfabetismo, la ausencia de maestros, médicos, hospitales y escuelas, el abandono de la vejez, la discriminación racista con negros e indios y todos los males que ahogaban los pueblo en América Latina. Reafirmó que los pueblos tienen derecho a liberarse para siempre del dominio explotador del imperialismo y la oligarquía y condenó “la intervención abierta y criminal que durante más de un siglo ha ejercido el imperialismo norteamericano sobre todos los pueblos de América Latina”. La Revolución Cubana quería marchar con todo el mundo hacia la liberación y, en especial con “el pueblo de los negros linchados, de los intelectuales perseguidos, de los obreros forzados a aceptar la dirección de gángsters”. En un gesto final, al grito de '¡Patria o Muerte!' de un millón de gargantas, Fidel rompió la resolución tomada en Costa Rica por la OEA, el ministerio de los EEUU para la colonización de América Latina.

En marzo de 1961 entré a la Universidad y al mundo hiperpolitizado del centro de estudiantes de derecho. Todavía estaba en pañales el debate sobre las vías para la revolución, que más tarde dividiría el movimiento popular en corrientes a favor o en contra de la lucha armada. Sin embargo, ya se podían percibir los efectos ideológicos de la ley de reforma agraria y de la Declaración de La Habana, pasos grandes en la definición del contenido de la Revolución Cubana, que obligaron a tomar posiciones a favor y en contra. El movimiento estudiantil se iba definiendo al compás de los sucesos en Cuba. Hubo quienes quisieron convencerme que era necesario leer las obras completas de Marx, Engels y Lenin antes de arrojarles piedras a los milicos en la Avenida Dieciocho de Julio. Todavía era muy temprano para zambullirme en las profundidades de los clásicos pero, en cambio, ajustaron como guantes de seda a mi manera de ser el 'Guerra de guerrillas' del Ché Guevara (1960), con su teorización de la experiencia guerrillera cubana, el 'Así se templó el acero' de Nicolás Ostrovky y su relato de la guerra revolucionaria en la URSS, el 'Homenaje a Cataluña' de George Orwell que figuraba en la biblioteca de mi padre junto al 'Enrico Malatesta' de Luigi Fabbri que también leí. Fueron muy pedagógicas las lecturas de las historias de la guerra civil española y las biografías de Buenaventura Durruti, Francisco Ascaso y Juan García Oliver.

El 16 de abril, un titular a ocho columnas de 'El País' festejaban alborozados el comienzo del fin de la Revolución Cubana. El día anterior ocho bombardeos B-26 -camuflados con insiginias cubanas- despegaron de Puerto Cabezas en Nicaragua con el objetivo de atacar simultáneamente la base aérea de San Antonio de los Baños, el aeropuerto de La Habana y el de Santiago de Cuba. La versión 'oficial' preparada por la CIA y difundida por las agencias internacionales, pretendía convencer que los pilotos eran militares cubanos rebelados contra el 'régimen'. Sin embargo, la operación no fue tan exitosa como esperaban en Washington: el fuego espeso de la artillería cubana obligó a los aviones a descargar bombas y ametralladoras lejos de sus blancos, en cualquier terreno. Ocasionaron la muerte de más de cincuenta civiles. Tres de los bombarderos 'gusanos' fueron derribados. En el acto del duelo por las víctimas de los invasores, de cara a una formación con miles de milicianos, Fidel proclamó el carácter socialista de la Revolución Cubana: "esta Revolución Socialista la defenderemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores". De ahí en más quienes combatieran en defensa de Cuba, tendrían consciencia de estar combatiendo por el socialismo. Miles de jovenes cobramos consciencia de la finalidad última de la guerra que vendría, la guerra que ya se adivinaba en Vietnam, la guerra de la emancipación social de las clases oprimidas y explotadas. El corazón no nos cabía en el pecho.

Ramón González Suco, campesino y miliciano, centinela en Playa Larga, avisó en la madrugada del 17 de abril que veía luces y movimientos sospechosos en el mar. Era la esperada invasión. Mil quinientos hombres perfectamente armados y entrenados integraban el contingente 'gusano' -'Operación Pluto' era el nombre clave dado por la CIA- que llegó desde Puerto Cabezas en cinco barcos de guerra estadounidenses protegidos por varias unidades más de la Marina yanqui. Los invasores desembarcaron en dos puntos de Bahía Cochinos con el objetivo de establecer una cabecera de playa. Luego, se constituirían en gobierno provisorio de ese territorio 'liberado' y pedirían la intervención militar de la OEA y los EEUU. La defensa de la faja de terreno donde procuraron hacerse fuertes era la Ciénaga de Zapata, obstáculo natural que los mercenarios pensaban que podía impedir la penetración de los milicianos. El mando revolucionario unificado, o sea, el propio Fidel, envió el batallón 339 desde Cienfuegos que rápidamente entabló combate con la compañía E de los mercenarios y la obligó a detener su avance.

Al otro día, 18 de abril, previo ataque de artillería, se lanzó la contraofensiva de los milicianos. No hubo ciénaga que los detuviera. Fue incontenible. En un primer momento las tropas 'gusanas' se refugieron en Playa Larga para, luego, ya muy matrechos y sin municiones, retirarse a Playa Girón donde quedaron cercados. El 19 de abril, a las 17:30 horas, a menos de 72 horas de desembarcados, la fuerza invasora se rindió. 89 habían caído bajo las balas cubanas, 250 fueron heridos y 1.200 fueron hechos prisioneros por la Revolución. Fue la primera derrota militar infringida al imperialismo en América Latina. Costó la vida de 157 combatientes revolucionarios y de los más de cincuenta civiles asesinados por los bombardeos. John Fitzgerald Kennedy reconoció la responsabilidad de su gobierno por la tropelía y accedió a canjear los prisioneros por medicinas para niños y tractores. '¡Yanquis go home!' y '¡Cuba sí, yanquis no!', cientos de uruguayos salimos a festejar en Avenida del Libertador, donde en esa época estaba la embajada de los EEUU.

El 30 de abril pude hacerme del número especial de 'Bohemia' , donde venía el reportaje de la escritora Dora Alonso sobre la invasión de Bahía Cochinos. Se titulaba 'Avanzando con el pueblo en armas' y tenía decenas de fotos, decenas de testimonios de milicianos, el relato del corresponsal Luis Baez sobre la actividad de Fidel en todo el frente de batalla y además, recuerdo todavía, un reportaje-confesión a varios de los gusanos atrapados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Comandando el ataque, trepado a un tanque o recorriendo las posiciones al frente de los mandos, las fotografías de Fidel mostraron al mundo la estirpe a la que pertenecía este conductor de pueblos: a los que ponen el cuero en la primer fila de combate. Imposible no admirarlo, imposible no contagiarse con la energía y el fervor que transmitía. Durante todo ese otoño de 1961 no pude despegar la vista de la 'Bohemia'. Recorté todas las fotos y las pegué en las paredes del altillo de la casa de mi abuela donde me encerraba a estudiar, un templo de Playa Girón, un templo que fue decisivo en las definiciones que pronto debí afrontar y que cambiaron definitivamente el destino que me asignaron al nacer.

A cada ataque del imperialismo Fidel respondió con una medida de profundización de la revolución cubana o con una contramaniobra inesperada -recordar la crisis de los misiles- que dejaba perplejo al mundo entero. Sesenta años después de la victoria, podía haber escrito sobre sus cualidades de estadista pero, desde mi punto de vista, es preferible rescatar sus proezas revolucionarias, volverlo a ver entrando a La Habana en la torreta de un Sherman, o pistola en mano, recorriendo Playa Girón. Recordar el Fidel de 1960 de la misma manera que en 1958 los 'blancos' recordaban las cargas de los lanceros de Aparicio en 1904. Como historia viva y actual. En esta América Latina convulsionada por el retorno de los brujos y el nuevo empuje del intervencionismo yanqui, cuánto extrañamos al Fidel de los remolinos ideológicos, de la expresión muscular del marxismo -¿no es eso la praxis?- que rompió con la coexistencia pacífica y desvirtuó la tesis de la vía pacífica. Los pueblos de América Latina necesitan el Fidel que conmovió este continente, que lo hizo dejar de ser la reserva ideológica del imperialismo. Entre el desfile triunfal de La Habana y la Victoria de Playa Girón, en poco más de dos años, América Latina sufrió un cambio brutal: Fidel Castro. En esos escasos dos años su talla cobró las dimensiones de Bolívar, Martí y San Martín.







.

Shell, siempre Shell




Gallo Rojo No 3 julio 2016

Introducción William Yohai

Shell no tenía, hasta hace unos 3 años de años nada en Uruguay salvo una distribuidora de lubricantes. En 2005 había vendido sus estaciones de servicio a PETROBRAS


En 2012 (verficar año) Marta Jara fue nombrada presidente de Gas Sayago. No es público (hasta donde yo se) si tiene o no acciones de Shell. Lo normal, después de como 20 años en la empresa y de ocupar cargos de máxima jerarquía en ella es que las tuviera. Las opciones sobre acciones a precio preferencial son la forma principal de remuneración de los altos ejecutivos en las grandes empresas. Shell compró, más o menos por la misma época, derechos sobre la exploración petrolera en aguas uruguayas del Atlántico.

Después de una mala gestión en GS (no logró construir la planta regasificadora y el hecho fue denunciado por legisladores de la oposición) MJ es nombrada al frente de ANCAP. Ahora se difunde que Shell se haría cargo de la compra del gas que produciría la regasificadora. Lo cual crea las condiciones para que la instalación, finalmente, se construya al haber un mercado firme para el gas.

En vista de lo que está ocurriendo del otro lado del charco ¿no sería momento que el gobierno informe si MJ tiene o no acciones de Shell?

Si las tiene considero que es altamente inconveniente que MJ sea presidente de ANCAP. Estaría jugando de los dos lados del mostrador. Máxime cuando su gestión al frente de GS fue, objetivamente, un fracaso. GS contaba con el respaldo financiero explícito del estado uruguayo. A pesar de ello no logró el objetivo de construir una planta regasificadora como era su misión única. Está claro que Aranguren sí tiene acciones de Shell. Esto se sabe porque al ocupar el cargo tiene que declarar sus bienes y esta declaración, a diferencia de lo que sucede aquí, es pública.

Willam Yohai

En medio de la puja por tarifas

Fiscal imputó a Aranguren por la compra de gas a Chile

publicado en Página12

El fiscal Carlos Stornelli imputó al ministro de Energía, *Juan José Aranguren*, por una denuncia sobre *irregularidades en la compra de gas a Chile*, en la que se lo acusa de haber pagado sobreprecios y de realizarla sin licitación.

La denuncia fue presentada a principios de mayo por los diputados Martin Doñate y Rodolfo Tailhade en el Juzgado Federal 9. *Lo acusan por un acuerdo con Chile con un precio que resulta un 53% más caro que el GNL que llega por barcos y un 128% más elevado que lo abonado por las importaciones provenientes de Bolivia.*

Además, en esa presentación apuntaron en su contra por presuntas negociaciones incompatibles con la función pública al "beneficiarse" con el tarifazo de gas, en virtud de que es accionista de la empresa Shell.

Según los denunciantes, la compra de gas a Chile se realizó "en forma directa, y pagando tarifas mucho más caras de las que se venían pagando a Bolivia". Y expresaron que puso "en situación de privilegio a la empresa Shell, que es dueña de BG (British Gas, adquirida el año pasado por Shell), la mayor proveedora de gas al vecino país trasandino".

La adquisición de gas a Chile también fue denunciada ayer por *Fernando "Pino" Solanas*, senador de Proyecto Sur, quien aseguró que fue "una compra directa ilegal con sobreprecios del 128%". "No es cierto que se haya vencido el acuerdo para comprarle gas más barato a Bolivia. En esta situación de tarifazo ¿cuál es la explicación para comprar sin licitación más caro en Chile?", se indignó en diálogo con radio Continental.

"La ley no permite la compra directa del Estado por más de $ 1,3 millones. Además, el contrato con las dos empresas chilenas tiene cláusulas secretas y jurisdicción legal en Nueva York. Me llamó Aranguren y le pedí que concurriera al Senado, todavía no me respondió", manifestó Solanas.






El lumpen



Gallo Rojo No3 julio 2016

Por Jorge Beinstein *
Página12

Macri (Argentina), Santos (Colombia), Capriles (Venezuela), Temer (Brasil), Kuczynski (Perú), Piñera (Chile).

La coyuntura global está marcada por una crisis deflacionaria motorizada por las grandes potencias. La caída de los precios de las commodities descubre el desinfle de la demanda internacional mientras tanto se estanca la ola financiera, muleta estratégica del sistema durante las últimas cuatro décadas. La crisis de la financierización de la economía mundial va ingresando de manera zigzagueante en una zona de depresión, las principales economías capitalistas tradicionales crecen poco o nada y China se desacelera rápidamente. No presenciamos la “recomposición” política-económica-militar del sistema como lo fue la reconversión keynesiana (militarizada) de los años 1940 y 1950 sino su degradación general. El progresismo

Inmersa en este mundo se despliega la coyuntura latinoamericana donde convergen dos hechos notables: la declinación de las experiencias progresistas y la prolongada degradación del neoliberalismo que las precedió y las acompañó desde países que no entraron en esa corriente de la que ahora ese neoliberalismo degradado aparece como el sucesor.

Los progresismos latinoamericanos se instalaron sobre la base de los desgastes y en ciertos casos de las crisis de los regímenes neoliberales y cuando llegaron al gobierno los buenos precios internacionales de las materias primas sumados a políticas de expansión de los mercados internos les permitieron recomponer la gobernabilidad.

El ascenso progresista se apoyó en dos impotencias; la de la derechas que no podían asegurar la gobernabilidad, colapsadas en algunos casos (Bolivia en 2005, Argentina en 2001-2002, Ecuador en 2006, Venezuela en 1998) o sumamente deterioradas en otros (Brasil, Uruguay, Paraguay) y la impotencia de las bases populares que derrocaron gobiernos, desgastaron regímenes pero que incluso en los procesos más radicalizados no pudieron imponer revoluciones, transformaciones que fueran más allá de la reproducción de las estructuras de dominación existentes.

En Brasil el zigzagueo entre un neoliberalismo “social” y un keynesianismo light casi irreconocible fue reduciendo el espacio de poder de un progresismo que desbordaba fanfarronería “realista” (incluida su astuta aceptación de la hegemonía de los grupos económicos dominantes). La dependencia de las exportaciones de commodities y el sometimiento a un sistema financiero local transnacionalizado terminaron por bloquear la expansión económica. Finalmente, la combinación de la caída de los precios internacionales de las materias primas y la exacerbación del pillaje financiero precipitaron una recesión que fue generando una crisis política sobre la que empezaron a cabalgar los promotores de un “golpe blando” ejecutado por la derecha local y monitoreado por los Estados Unidos.

En Argentina el “golpe blando” se produjo protegido por una máscara electoral forjada por una manipulación mediática desmesurada. El progresismo kirchnerista en su última etapa había conseguido evitar la recesión aunque con un crecimiento económico anémico sostenido por un fomento del mercado interno respetuoso del poder económico. Restauraciones

Por lo general el progresismo califica a sus derrotas o amenazas de derrotas como victorias o peligros de regreso del pasado neoliberal. También suele utilizarse el término “restauración conservadora”, pero ocurre que esos fenómenos son sumamente innovadores, tienen muy poco de “conservadores”. Cuando evaluamos a personajes como Aecio Neves, Mauricio Macri o Henrique Capriles no encontramos a jefes autoritarios de elites oligárquicas estables sino a personajes completamente inescrupulosos, sumamente ignorantes de las tradiciones burguesas de sus países, incluso en ciertos casos con miradas despreciativas hacia las mismas.

Otro aspecto importante de la coyuntura es la irrupción de movilizaciones ultra-reaccionarias de gran dimensión donde las clases medias ocupan un lugar central. Los gobiernos progresistas suponían que la bonanza económica facilitaría la captura política de esos sectores sociales pero ocurrió lo contrario: las capas medias se derechizaban mientras ascendían económicamente, miraban con desprecio a los de abajo y asumían como propios los delirios neofascistas de los de arriba. El fenómeno sincroniza con tendencias neofascistas ascendentes en Occidente, desde Ucrania hasta los Estados Unidos pasando por Alemania, Francia, Hungría. Es una expresión cultural del neoliberalismo decadente, pesimista, de un capitalismo nihilista ingresando en su etapa de reproducción ampliada negativa donde el apartheid aparece como la tabla de salvación.

Pero este neofascismo latinoamericano incluye también la reaparición de viejas raíces racistas y segregacionistas que habían quedado tapadas por las crisis de gobernabilidad de los gobiernos neoliberales, la irrupción de protestas populares y las primaveras progresistas. Sobrevivieron a la tempestad y en varios casos resurgieron incluso antes del comienzo de la declinación del progresismo como en Argentina el egoísmo social de la época de Menem o el gorilismo racista anterior.

Una observación importante es que el fenómeno asume características de tipo “contrarrevolucionario”, apuntando hacia una política de tierra arrasada, de extirpación del enemigo progresista. Es lo que se ve actualmente en Argentina o lo que promete la derecha en Venezuela o Brasil. La blandura del contrincante, sus miedos y vacilaciones excitan la ferocidad reaccionaria. Refiriéndose a la victoria del fascismo en Italia Ignazio Silone la definía como una contrarrevolución que había operado de manera preventiva contra una amenaza revolucionaria inexistente. Esa no existencia real de amenaza o de proceso revolucionario en marcha, de avalancha popular contra estructuras decisivas del sistema desmoronándose o quebradas, envalentona (otorga sensación de impunidad) a las elites y su base social.

Si el progresismo fue la superación fracasada del fracaso neoliberal, este neofascismo subdesarrollado exacerba ambos fracasos inaugurando una era de duración incierta de contracción económica y desintegración social. Basta ver lo ocurrido en Argentina con la llegada de Macri a la presidencia: en unas pocas semanas el país pasó de un crecimiento débil a una recesión que se va agravando rápidamente producto de un gigantesco pillaje. No es difícil imaginar lo que puede ocurrir en Brasil o en Venezuela que ya están en recesión si la derecha conquista el poder político.

La caída de los precios de las commodities y su creciente volatilidad, que la prolongación de la crisis global seguramente agravará, han sido causas importantes del fracaso progresista y aparecen como bloqueos irreversibles de los proyectos de reconversión elitista-exportadora medianamente estables. Las victorias derechistas tienden a instaurar economías funcionando a baja intensidad, con mercados internos contraídos e inestables. Eso significa que la supervivencia de esos sistemas de poder dependerá de factores que los gobiernos pretenderán controlar. En primer término el descontento de la mayor parte de la población aplicando dosis variables de represión, embrutecimiento mediático, corrupción de dirigentes y degradación moral de las clases bajas. Se trata de instrumentos que la propia crisis y la combatividad popular pueden inutilizar. En ese caso el fantasma de la revuelta social puede convertirse en amenaza real. EE.UU.

Los Estados Unidos desarrollan una estrategia de reconquista de América Latina aplicándola de manera sistemática y flexible. El golpe blando en Honduras fue el puntapié inicial al que le siguió el golpe en Paraguay y un conjunto de acciones desestabilizadoras, algunas muy agresivas, de variado éxito que fueron avanzando al ritmo de las urgencias imperiales y del desgaste de los gobiernos progresistas. En varios casos las agresiones más o menos abiertas o intensas se combinaron con buenos modales que intentaban vencer sin violencias militar o económica o sumando dosis menores de las mismas con operaciones domesticadoras. Donde no funcionaba eficazmente la agresión empezó a ser practicado el ablande moral, se implementaron paquetes persuasivos de configuración variable combinando penetración, cooptación, presión, premios y otras formas retorcidas de ataque psicológico-político.

El resultado de ese despliegue complejo es una situación paradojal: mientras los Estados Unidos retroceden a nivel global en términos económicos y geopolíticos, van reconquistando paso a paso su patio trasero latinoamericano. La caída de Argentina ha sido para Estados Unidos una victoria de gran importancia trabajada durante mucho tiempo a lo que es necesario agregar tres maniobras decisivas de su juego regional: el sometimiento de Brasil, el fin del gobierno chavista en Venezuela y la rendición negociada de la insurgencia colombiana. Perspectivas populares

Más allá de la curiosa paradoja de un Estados Unidos decadente reconquistando su retaguardia territorial, desde el punto de vista de la coyuntura global, de la decadencia sistémica del capitalismo, la generalización de gobiernos pro-norteamericanos en América Latina puede ser interpretada superficialmente como una gran victoria geopolítica de los Estados Unidos. Pero si profundizamos el análisis e introducimos por ejemplo el tema del agravamiento de la crisis impulsada por esos gobiernos tenderíamos a interpretar al fenómeno como expresión específica regional de la decadencia del sistema global.

El alejamiento del estorbo progresista puede llegar a generar problemas mayores a la dominación estadounidense, si bien las inclusiones sociales y los cambios económicos realizados por el progresismo fueron insuficientes, embrollados, estuvieron impregnados de limitaciones burguesas y si su autonomía en materia de política internacional tuvo una audacia restringida; lo cierto es que su recorrido ha dejado huellas, experiencias sociales, dignificaciones (suprimidas por la derecha) que serán muy difícil extirpar y que en consecuencia pueden llegar a convertirse en aportes significativos a futuros (y no tan lejanos) desbordes populares radicalizados.

La ilusión progresista de humanización del sistema, de realización de reformas “sensatas” dentro de los marcos institucionales existentes, puede pasar de la decepción inicial a una reflexión social profunda, crítica de la institucionalidad conservadora, de la opresión mediática y de los grupos de negocios parasitarios. En ese caso la molestia progresista podría convertirse tarde o temprano en huracán revolucionario no porque el progresismo como tal evolucione hacia la radicalidad anti-sistema sino porque emergería una cultura popular superadora, desarrollada en la pelea contra regímenes condenados a degradarse cada vez más.